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¿Cuáles son los principales retos de la enseñanza del amparo?

Desafortunadamente son muchos los egresados de licenciatura que cuentan con un título pero no con los conocimientos necesarios para afrontar todos los obstáculos que se presentan en un juicio de amparo. A continuación, enumeramos algunos de los principales retos que existen al respecto:

RETO 1.

Complejidad temática

A. Presupuestos doctrinales.

El estudio del juicio de amparo exige que el alumno cuente con conocimientos previos para comprender el funcionamiento de este procedimiento, entre ellos se pueden mencionar:

  • Teoría General del Derecho Constitucional.
  • Teoría General del Proceso.
  • Teoría General del Proceso Contencioso Constitucional.
  • Teoría General de los Derechos Humanos y Garantías.

Para comprender a qué nos referimos cuando hablamos de las teorías arriba citadas conviene precisar qué se entiende por Teoría General del Derecho:

“La teoría general del Derecho se ocupa del análisis de los conceptos jurídicos fundamentales, aquellos que son comunes a los diversos sistemas jurídicos o a las diversas ramas del Derecho (norma, sanción, responsabilidad, deber, derecho subjetivo, interpretación, aplicación…)” Atienza, 2001, pág. 239

En ese orden de ideas, cuando hablamos de Teoría General del Derecho Constitucional nos referimos a la disciplina que tiene por objeto de estudio los aspectos comunes a toda Constitución.

La Teoría General del Proceso estudia todos los aspectos comunes a todos los procedimientos, la Teoría General del Proceso Contencioso Constitucional los aspectos comunes a todos los procedimientos jurisdiccionales constitucionales, por ejemplo en el caso de México el juicio de amparo, las acciones de inconstitucionalidad y las controversias constitucionales.

Finalmente, la Teoría General de los Derechos Humanos y Garantías estudia los aspectos comunes y por ende estructurales de todos los derechos humanos y garantías.

B. Aspectos procesales.

El amparo es un procedimiento jurisdiccional y por tanto se rige por disposiciones procesales comunes a todos los juicios pero también por disposiciones particulares:

  • Debido proceso:
    • Disposiciones constitucionales.
    • Disposiciones convencionales.
    • Disposiciones legales.
  • Estándares internacionales del juicio de amparo.
  • Principios constitucionales del juicio de amparo.

C. Aspectos sustantivos.

Si bien es cierto que el amparo es un procedimiento, también es cierto que si pretendemos obtener una sentencia favorable resulta indispensable conocer el fondo del asunto. El reto en este punto, consiste en conocer la infinidad de disposiciones relativas a los derechos humanos. En términos del artículo 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos existen 3 tipos distintos de derechos humanos:

“Artículo 25. Protección Judicial

1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente Convención, aun cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales.” Convención Americana sobre Derechos Humanos

  • Derechos humanos de base constitucional.
  • Derechos humanos de base convencional.
  • Derechos humanos de base legal.

D. Conflictos normativos.

En el juicio de amparo se requiere resolver diversos conflictos normativos entre ellos se puede mencionar:

  • Regularidad normativa en su doble aspecto, procesal y sustantiva.
  • Problemas de relevancia normativa.
  • Problemas de interpretación
  • Problemas de calificación.

Adicionalmente, en muchos de estos conflictos normativos se requiere de una habilidad argumentativa para sustentar la solución dada a cada de ellos.

E. Dispersión normativa.

En términos del artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos los derechos humanos pueden estar contenidos tanto en la propia Constitución como en los tratados internacionales celebrados por el Estado Mexicano:

“Art. 1o.- En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.”  Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Al respecto conviene recordar que un derecho humano también puede estar positivado en tratado internacional que no se identifique así mismo como un tratado de derechos humanos, por lo que el universo de disposiciones convencionales que pueden contener derechos humanos se amplía de forma superlativa.

Adicionalmente, ya vimos que el artículo 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos reconoce la existencia de derechos humanos de base legal. Por lo tanto, existe una gran cantidad de normas jurídicas que deben ser consideradas al momento de resolver un problema vinculado a los derechos humanos.

Finalmente, también debe sumarse desarrollo jurisprudencial (jurisprudencias s.s. y tesis aisladas) que realizan tanto los tribunales nacionales como los internacionales respecto de los derechos humanos. Por ejemplo, puede citarse las opiniones consultivas y sentencias dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En resumen las normas de derechos humanos pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Normas constitucionales que contienen derechos humanos.
  • Normas convencionales de derechos humanos de tratados internacionales de la materia.
  • Normas convencionales de derechos humanos previstas en tratados internacionales de materias distintas a los derechos humanos.
  • Normas legales que contienen derechos humanos.
  • Jurisprudencia de derechos humanos emitidas por tribunales nacionales (Primera Sala, Segunda Sala y Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Plenos de Circuito, Tribunales Colegiados de Circuito).
  • Jurisprudencia de derechos humanos emitida por tribunales internacionales.

RETO 2.

Deficiencias

“Es una cosa simple. Si vas a aprender plomería, ve a aprender de un fontanero que haya visto una tubería, que haya arreglado un fuga, no solo que haya escrito sobre tuberías, dado conferencias sobre tuberías e investigado tuberías.” Manoj Bhargava

A. Docentes que no litigan.

Muchos de los docentes que hoy en día imparten la cátedra de amparo no litigan y lo que es peor aún es que muchos de ellos tienen más incentivos para investigar y seguir alejándose de los tribunales que incentivos para integrar aspectos prácticos a sus cursos. La teoría es buena pero no a costa de la práctica. Se requieren ambos aspectos para la adecuada formación de una abogado.

B. Extrapolación de conceptos extranjeros.

Uno podría creer que un posgrado en el extranjero es una buena opción pero hay que ser cuidadosos ya que las constituciones de cada Estado regulan de manera distinta el juicio de amparo y en muchas ocasiones no es posible aplicar lo aprendido en el extranjero a nuestra práctica profesional por el principio de supremacía constitucional. Por ejemplo supóngase el caso de un abogado litigante mexicano que va a España a realizar sus estudios. Es muy poco probable que el temario verse sobre el Derecho Positivo Mexicano, por lo tanto solamente aquellos aspectos propios de teorías generales aplicables a cualquier sistema jurídico o tratados internacionales comunes a ambos paises resultarán de utilidad. Al respecto resultan ilustrativas las siguientes palabras:

“no respetan el principio de supremacía de la Constitución cuando fundan sus tesis en principios extraños y opuestos a la disposición expresa de la mencionada Constitución. Interpretan una norma jurídica sin tomar en cuenta la norma interpretada; de ahí se sigue que sus afirmaciones sean necesariamente antijurídicas e ilógicas… son antijurídicas por no fundarse en el principio de supremacía… son ilógicas porque la interpretación de una norma necesariamente debe fundarse en la misma norma”

Morineau (1997, páginas 200-201)

“no respetan el principio de supremacía de la Constitución cuando fundan sus tesis en principios extraños y opuestos a la disposición expresa de la mencionada Constitución. Interpretan una norma jurídica sin tomar en cuenta la norma interpretada; de ahí se sigue que sus afirmaciones sean necesariamente antijurídicas e ilógicas… son antijurídicas por no fundarse en el principio de supremacía… son ilógicas porque la interpretación de una norma necesariamente debe fundarse en la misma norma”

“Art. 103.- Los Tribunales de la Federación resolverán toda controversia que se suscite:

I. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por esta Constitución, así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;” 

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

No obstante que la adición de las garantías como objeto de protección del juicio de amparo constituye una de las más trascendentes reformas al juicio de amparo, la realidad es que muy poco sea dicho al respecto. Quién más ha desarrollado el tema de las garantías de los derechos humanos es Luigi Ferrajoli pero sus conceptos resultan insuficientes pues las nociones de garantías que aporta pueden subsumirse en el concepto de derecho subjetivo fundamental:

“Los derechos fundamentales, de la misma manera que los demás derechos, consisten en expectativas negativas o positiva a las que corresponden obligaciones (de prestación) o prohibiciones (de lesión). Convengo en llamar garantías primarias a estas obligaciones y a estas prohibiciones, y garantías secundarias a las obligaciones de reparar o sancionar judicialmente las lesiones de los derechos, es decir, las violaciones de sus garantías primarias.”

Ferrajoli, 2006, p. 43

Otra omisión importante en las licenciaturas de derecho es el tema del análisis de constitucionalidad y las llamadas inoperancias de los conceptos de violación que desafortunadamente provocan que muchos de los amparos promovidos por los abogados recién egresados se pierdan pues constituyen un obstáculo sorpresivo que nunca se vislumbró en las aulas.

Asimismo, puede mencionarse que en muchas licenciaturas se estudian los principios constitucionales del juicio de amparo pero se ignora por completo los estándares internacionales aplicables a dicho juicio.

D. Temarios saturados.

Si bien es cierto que las universidades incurren en omisiones importantes en los cursos de amparo también es cierto que muchas veces saturan sus temarios con cuestiones ajenas a ese juicio. Algunas veces la presencia de temas distintos al amparo tiene justificación pues propiamente la materia cursada es más amplia por ejemplo Derecho Procesal Constitucional.

No obstante lo anterior debe considerarse que es imposible que el alumnado aprenda amparo, acciones de inconstitucionalidad,  controversias constitucionales y en algunos casos incluso derechos humanos y garantías en tan solo 2 semestres.

Desafortunadamente el juicio de amparo se ha convertido en un procedimiento demasiado técnico y demanda ser estudiado con rigor, profundidad y exclusividad por lo menos durante 1 año escolar.

E. Literatura obsoleta.

Las reformas constitucionales del año 2011 en materia de derechos humanos y amparo cambiaron significativamente el funcionamiento del juicio de amparo. El problema en relación con este punto consiste en que si bien es cierto ya hubo un cambio en el derecho positivo constitucional mexicano dicho cambio no se ha acompañado de nueva doctrina que explique la nueva realidad jurídica. Es decir, la nueva regulación se observa con los paradigmas anteriores lo que poco a poco tiene como consecuencia hacer nugatorias las reformas constitucionales.

F. Teorías fallidas.

Las teorías nos sirven para explicar y predecir fenómenos. Cuanto más podamos explicar y predecir con una teoría mejor será. Las teorías son útiles para entender un determinado objeto de estudio y en esto radica su gran valor para la labor docente. En otras palabras, una buena teoría nos hace más eficientes. De ahí, que mentes tan brillantes como Tesla haya dicho lo siguiente respecto de Thomas Alva Edison y su falta de teorías con las cuales trabajar:

“Si tuviera que encontrar una aguja en un pajar, no se detendría a pensar dónde era más probable, sino que procedería de inmediato con la diligencia febril de una abeja, para examinar paja tras paja hasta encontrar el objeto de su búsqueda. … solo un poco de teoría y cálculo le hubieran ahorrado el 90% de la mano de obra … Confiando por completo en el instinto de inventor y en el sentido estadounidense práctico … la cantidad verdaderamente prodigiosa de sus logros reales son poco menos que un milagro.”

Nikola Tesla

Ya hemos visto que las teorías son útiles pero ¿qué pasa cuando la teoría es errada? Siempre que existan fenómenos que nos resulten inexplicables o impredecibles estamos en la presencia de una teoría fallida. En el campo del derecho existe hace falta una teoría fundamental que está íntimamente con el juicio de amparo y dicha ausencia dificulta en gran medida que el estudiante comprenda la dinámica y alcances del juicio de amparo. Aquí las palabras de Ferrer Mac-Gregor:

“Actualmente hay acuerdo en que los derechos humanos fundamentales tienen eficacia entre particulares, pero aún se discute ‘cómo y en qué medida’ lo hacen.”

Ferre Mac-Gregor (2014, pág. 96)

Según lo atestigua este autor, la ciencia jurídica no ha podido formular una teoría de los derechos humanos o fundamentales que explique las violaciones cometidas por los particulares y este defecto no se queda en el campo teórico ya que conceptos tan básicos como el de los derechos humanos trasciende a la práctica judicial y en especial al juicio de amparo. Aquí un ejemplo al respecto:
“Repugna a la naturaleza de éstos que el solo lapso de unos días los deje a merced de todo abuso, que el transcurso de dos semanas sancione una violación convirtiéndola en derecho monstruosamente amparado por la ley, y que, por medio del subterfurgio de una presunción legal, el derecho para rechazar un atentado se convierta en obligación de sufrirlo. De esta suerte los papeles se truecan: la autoridad culpable se hace con un derecho mediante el desacato de la Ley suprema, y la víctima, si trata de repeler la ofensa, se hace culpable de rebeldía. Y a esto no se llega, no se ha llegado, simplemente por una degeneración de las ideas fundamentales del juicio de amparo, sino por el más grave falseamiento del concepto fundamental de los derechos individuales;” Emilio Rabasa (2000, pág. 100)

Rabasa claramente detecta que el concepto de derecho humano está profundamente relacionado con el funcionamiento del juicio de amparo por eso todo el material didáctico que pretenda explicar el juicio de amparo sin antes contar con una buena teoría del derecho humano está condenado al fracaso. En otras palabras, primero debe explicarse el efecto horizontal de los derechos humanos con un modelo teórico adecuado para ello y luego abordar las consecuencias procesales tales como: el concepto de autoridad, las características del acto reclamado, las medidas precautorias, etc.

G. Errores epistemológicos.

La falta de observancia del método jurídico ha propiciado errores gravísimos en materia de amparo. Como un ejemplo de lo anterior podemos ubicar que todas las universidades sin excepción enseñan el principio de estricto derecho como un principio rector del juicio de amparo en México siendo que dicho principio carece de fundamento constitucional y es incompatible con la naturaleza del juicio de amparo y de los derechos humanos.

H. El alumno no sabe Derecho Constitucional.

Ya hemos mencionada que el Derecho Constitucional es un presupuesto conceptual con el que debe contar quien pretende aprender amparo. Desafortunadamente  en el caso de México la asignatura de Derecho Constitucional afronta varios retos. En primer lugar, se encuentra la obsolescencia  de mucha de la literatura constitucional que aún se sigue usando hoy en día en las universidades y en la práctica judicial.

Las reformas constitucionales en materia de amparo y derechos humanos publicadas el mes junio de dos mil once, son sin duda las modificaciones más importantes realizadas a la Constitución Mexicana y tanto la doctrina como los tribunales aún no logran dimensionar todas las consecuencias de estos acontecimientos tan trascendentes para todo el sistema jurídico mexicano.

El segundo reto refiere a lo que podría denominarse la falta de una cultura o paradigma de constitucionalidad que se ve reflejado en los criterios judiciales (y consecuentemente en la docencia) que elaboran conceptos o interpretaciones constitucionales a partir de referentes legales o de cualquier otra norma inferior, vulnerando así la supremacía constitucional.

La ausencia del paradigma de constitucionalidad también tiene una expresión en la academia, ya que en una porción considerable del curso de Derecho Constitucional no se analiza la constitución sino leyes reglamentarias que en muchos casos son anticonstitucionales y que no obstante ello, son memorizadas por el estudiante en forma dogmática.

El tercer reto tiene que ver con el temario de la materia que se encuentra mezclado con temas propios de otras asignaturas tales como Historia Constitucional, Teoría del Estado y Teoría Política, sin duda esas materias tienen su propia importancia pero están mal ubicadas y ello desafortunadamente tiene como consecuencia desplazar en gran medida la perspectiva jurídica del fenómeno constitucional que se debería abordar en la clase de Derecho Constitucional.

I. Estudios legalistas del amparo.

Es una práctica muy común estudiar el juicio de amparo a partir de la Ley reglamentaria expedida por el Congreso de la Unión pero ¿qué pasa si la ley es inconstitucional o inconvencional? En esos casos el alumno y futuro abogado o juez se dogmatiza con la ley sin cuestionarla y no logra detectar aquellos casos en los que dicha norma contraviene a la Constitución o los tratados internacionales con desastrosas consecuencias. En algunos casos ese error implicará que el futuro abogado no sabrá como impugnar la inconstitucionalidad pues ni siquiera cuenta con el criterio constitucional necesario para percibir la inconstitucionalidad. En otros casos ese error se traducirá en denegación de justicia pues el juez sentirá que hace lo correcto al aplicar una precepto inconstitucional o inconvencional pensando que actúa conforme a derecho.

Es por eso que el estudio de toda institución jurídica debe iniciar por las normas de mayor jerarquía y no con leyes reglamentarias o jurisprudencias pues en muchos casos esas normas inferiores son irregulares.